Otra mala practica montera: apiolarse la caza ajena
Hasta aquí, vemos la mala practica desgraciadamente habitual de cortar la caza. La segunda mala practica viene al recoger los puestos e ir a cobrar las reses.
Hasta aquí, vemos la mala practica desgraciadamente habitual de cortar la caza. La segunda mala practica viene al recoger los puestos e ir a cobrar las reses.
La munición va a subir de precio a partir del 1 de enero y no poco precisamente…
Asia -el Asia auténtica infinita e intolerable al paso del tiempo- es ardua, es caprichosa y juega con los que se adentran en su ser a su antojo. Sin piedad y con libre albedrío. Las montañas que arrancan desde el Himalaya y mueren en el Tien Shan roban vidas y reparten dolores sin ton ni son. Al que le toque, que somos todos. Y a la montaña se le llama de usted y ella ni siquiera te mira, es más, te desprecia… Más aún, te lleva al límite.
Su naturaleza lo hace el todoterreno por excelencia, ya que como se suele decir, “no es el mejor en nada, pero vale para casi todo”. Y desde luego si combinamos la tipología de la fauna española con la variedad de puntas y gramajes, realmente es uno de los más versátiles, sin duda.
Siempre me atrajo esta palabra. Desde pequeño. Porque no sé exactamente qué significa. Viene a rezar que es la conjugación de métodos físicos, químicos, filosóficos o esotéricos para trocar las cosas en oro. Es, en resumen, convertir en metal divino lo que se toca. No porque el oro sea bueno o caro, sino porque es un metal finito. Y si metiéramos todo el que existe en el mundo en un lugar concreto no ocuparía más de una piscina olímpica. Hay que ver lo que se aprende en el campo para los que de pueblo somos…
Sucede bastante a menudo y es una de las lacras de la montería, es la mala práctica de cortar la caza. No es exclusiva de la montería ya que también encontramos esta acción en caza menor en puesto.
Muchos cazadores se llevan la sorpresa desagradable al acudir a su armería y ver que no tienen munición…
Qué suerte que te llamen lantero a ocupar los puestos de la cuerda, donde calienta el sol antes y desde
Pica el solano. Y cuando pica el solano es que viene mudanza.
(Historia inventada a medias, para dar homenaje a un valiente) Corre el solano, más tórrido que un manojo de guindillas.